Skip to main content

Full text of "Botella Del Náufrago Nº 16"

See other formats


ot lla del áv rag 


Revista del centro de investigaciones poéticas grupo Gasa azul Edición N? 16 
Mayo, 2011 


IS5M: 0718 - 5847 





cómtro de res tiadciónes 
poéticas arupo 





Prosa. Poesía y Gráfica de diferentes ciudades del IViundo. 


Crítica de arte a la obra de Karen Rosentreter. 
€ Je la e Ji 06! ¡ÓN chil + 


La Filosofía. esc DY 09 


"Ji Bl 


a. Tirso Troncoso. 


las titanías y otras yerbas. Mario Molina. 
Pelos y Jesnudez. Francisco Enríquez Muño; 








Revista Botella del Náufrago | No16 








Editorial 


Nos vamos a concentrar en lo se deja de lado: los ejemplos personales. Hace 
un tiempo mandamos la anterior edición de nuestra revista a un profesor de 
una universidad; el cual, con un tono paternalista, nos señaló que ésta era 
”.. , . , 
caótica, recomendándonos hacer una revista más ordenada, de esas que 
tienen las instituciones y de paso, acotaba que pusiéramos algún escritor 
consagrado para que llamara la atención. Y, por supuesto, que tratáramos de 
imprimirla. 


Hace algunos años, hicimos un diagnóstico: vivimos en un país donde el 
deber de cultura de las personas se oscurece, ya que no hay un ambiente de 
cultura general, aquí la cultura no te cruza, no te hace sentir, acá las 
personas no se reconocen como intelectuales solo como profesionales y los 
muchos de los que no entran a la universidad son peores que los pudieron 
entrar porque las universidades sudamericanas son los únicos centros de 
irradiación cultural legitimados. Al parecer, se necesita ser más papista que 
el papa. A nosotros nos gustan los autodidactas, los más sencillos y a los 
que no se les nota los títulos. 


Va nuestra revista por este medio, el más barato y rápido que tenemos a 
mano como fuerte estímulo, la producción de una obra original y la 
profundización de un asunto fundamental para nosotros: estos productores 
culturales emprenden y desarrollan con más o menos celo su trabajo 
personal. Sabemos que lo que hay, para ellos y nosotros, no es ni siquiera 
hostilidad sino, simplemente, indiferencia absoluta. 


Pero no desesperamos, podemos ver y hablar por nuestra cuenta, tenemos 
este deseo y voluntad de descubrir y buscar algo. Y esta es la mejor forma 
de conseguir una parte de lo que buscamos porque aburren los ideales 
remotos. Procuramos arreglar nuestra vida, no importa en qué forma, de 
manera tal que nuestra independencia pueda conservarse siempre, qué 
nuestra vida material no dependa de nuestros proyectos culturales. Hemos 
decidido el trabajo difícil como hacer una revista y no el trabajo fácil de 
hacer un artículo, así que mientras algunos siguen afirmando que la poesía 
en este puerto es un foco delictual mosotros no estamos pasivos. 
Observamos a los “vivos”. Y para los vivos nomás decimos: “moral para 
intelectuales”. 


Revista Botella del Náufrago | No16 


La Revista Botella del Náufrago es parte fundamental del trabajo de EDICIONES 
DIGITALES CASA AZUL, proyecto de publicaciones, cuyo objetivo es la difusión vía 
web de la creación literaria en un sentido amplio, sin mayores dificultades ni costos de 
producción, para ser compartida con la mayor cantidad de personas posible, y con ello, 
establecer puentes y redes entre sujetos individuales y colectivos de forma libre y 
fraterna. 


NÚMERO 56, Mayo, 2011. Aparece tres veces al año, descargable los otros números en 
www.botelladelnaufrago.blogspot.com. 

Directora: Karina García Albadiz 

Edición: Equipo Casa Azul 

Diagramación y Diseño: Jaime Villanueva y Karen Rosentreter 

Imagen de Portada: “Menarquia”, Oleo sobre tela, Karen Rosentreter 

Sello de agua: “Animaltopia”, Collage Digital, 30 x 21 cms., año 2011, Felipe Rokhas. 


PROSA, POESÍA Y GRÁFICA 

Metro Ruma, Bernardo Grez (5); Las Estaciones no tienen alma, Aldo Quiroz (6); Pudo más 
el amor en la noche sombría, Alonso Barbosa (7); Yo soy el cantante que hoy han venido a 
escuchar, Jaime Villanueva (8); Después de ese día, Rodrigo Verdugo (9); Obsolescencia 
incorporada, Daniela Álvarez (10); Mortuoria, Álvaro Iván Ortegón(11); Entre Camas, 
Pablo Maire (12); Tac, Miguel Catalán, (13); Choledad, Karina García Albadiz (14); Tristes 
Dieciséis Versos, Carlos Leiva (15); Fuego Cruzado, Andrés Saenz (16); Serrez Moi y sin 
Título, Daniel Montero (17); La reina del aire y la oscuridad, Eduardo Espósito (18), Nada, 
Diego Alegría (19), Papel, Karen Rosentreter (20); Hoy no he leído, José Ochoa (21); 
Camino de Regreso, Patricio Bruna (22); Me precipito, José González Márquez (24); En 
Silencio, Raúl García Rodríguez (25); Tiempo No, Rodrigo Torres (27); Otro Año Más, 
Javier Peralta(28); Muertos que parecen, Héctor Santelices (30), y Muere mi universo, Luis 


Abarca (45) . 


PROHIBIDO NO CRITICAR 

Entre el collage y la pintura o una dialéctica entre la imagen dada por el objeto real y la imagen 
por inventar, Patricio Bruna (33); Pelos y Desnudez, Francisco Enríquez Muñoz (55); La 
filosofía, esa lady gaga de la educación chilena, Tirso Troncoso (39); Las tiranías y otras 
yerbas, Mario Molina (43). 


GRÁFICA: Claudio Ruiz, Karen Rosentreter y Felipe Rokhas 


Sitio oficial: http://grupocasaazul.blogspot.com 
http://www.youtube.com/grupcaz 

Facebook Grupo Casa Azul 

Contacto: grupocasaazul(Vgmail.com 
Colaboraciones: botelladelnaufragoazulO0 gmail.com 


Revista Botella del Náufrago | No16 











Revista Botella del Náufrago | No16 








Revista Botella del Náufrago | No16 





LAS ESTACIONES NO TIENEN ALMA 


Aldo Quiroz Andrade 
Santiago de Chile 


La noche está marcada y pierdo el rumbo, me siento un vagabundo sin corazón, el frío 
ha penetrado sin preservativo y las sombras se aparean con el farol, ¿Quién dijo que la 
luna no quemaba”, quema en los ojos, quema el deseo hirviendo en la mirada de un gran 
amor, no soy como esperaba, soy un callejón mojado por la traición, traición que yo me 
hice por dejar la ventana abierta en otoño. 


La noche está cerrada y no admite intrusos, me siento el oponente de la razón, me río de 
repente mientras me acuesto y cierro la tapa rosca del corazón descartable, ¿Quién dijo 
que la primavera no era el invierno?, la primavera hiela hasta los huesos de un corazón a 
la intemperie puesto en la ventana el pasado otoño. 


s et E 


1 

r 
-....oypp 940... . 
. , .» 


Copia feliz del edén, Técnica Mixta, 1,20 x 1,30 m. Año 2007 





Revista Botella del Náufrago | No16 








Revista Botella del Náufrago | No16 





YO SOY EL CANTANTE QUE HOY HAN VENIDO A ESCUCHAR 


Jaime Villanueva Donoso 
Viña del Mar, Chile 


Yo soy el cantante que hoy han venido a escuchar, 

lo mejor del repertorio a ustedes voy a brindar(...) 
Vinieron a divertirse y pagaron en la puerta 

no hay tiempo para tristezas, vamos cantante comienza! 


Rubén Blades 


Uno de los eventos favoritos del sol 
es esconderse con prisa de las plantas, 
en ese contexto 

es propicio fijarse en algo, 

ya es de noche y el jardín está oscuro 
situación relativamente favorable 
para realizar 

una pequeña excavación 

en el lugar 

y seguir con la búsqueda de los restos 
del cadáver 

del cantante asesinado 

la noche del 25 de marzo del 2003 

en las afueras del pub “Fulminante” 
Pero 

es difícil seguir 

en el proceso de búsqueda 

de un desconocido cada vez más desconocido. 


Finjo interés en la nota de prensa, 

así como la prensa finge interés en la persona, 
pero el sol, en uno de sus otros eventos favoritos 
aparece en la mañana 

y todo vuelve al caos de la normalidad 

y nadie se acuerda 

del cantante asesinado, 

en fin, 

que inestable es recordar a los muertos 

de otras personas muertas. 


Revista Botella del Náufrago | No16 





DESPUÉS DE ESE DÍA 


Rodrigo Verdugo 
México D.F. 


Cambiaron la ubicación de las cosas 

sabían demasiado de una música de tierra para el viaje enemigo 

el aura del mar levantándose, dejando atrás nuestros terribles ejes 

nuestra forma de mirarnos a los ojos, de mirar a las piedras. 

Sabían demasiado bien como unirse, por eso recibieron el revés de las cosas 
y se empezó gota por gota, nombre por nombre 

mientras el mito se deshojaba a nuestros pies. 

Sabían demasiado bien y no esperaron retratar a sus muertos 

les bastó que el revés del mundo se levantara contra los árboles y las aguas 
contra las cosas y las vidas, 


contra cualquier herida que no tuviese un arrojo de estrella. 
Lo sabían demasiado bien apareando a las sílfides contaminadas, 


saldando algo con ellas 

poniendo plumas quemadas dentro de las almohadas, reanudando las capturas 
para que así llegaran y se ubicaran gota por gota, nombre por nombre 

como antes cuando las cosas no limitaban con los hombres 

sino que el tiempo limitaba con la piedra, limitaba con la luz 

y piedra y sangre por igual buscaban legitimar el rayo 

mientras la belleza ahuecaba los mares 

y al final dios estaba esperándonos con un ramo de accidentes en las manos. 


Revista Botella del Náufrago | No16 








Revista Botella del Náufrago | No16 








Revista Botella del Náufrago | No16 





ENTRE CAMAS 


Pablo Maire 
Talca, Chile 


Pasa, 

desvirtúa el aroma de este espacio, 

desconcentra los alcances pues todo es contra. 

Un teléfono espera una llamada, 

la cama en coma por sexo en sed 

jadea el riesgo 

y la testicular que irrumpe de los focos 

raja mi cuarto mientras se gastan los números del reloj. 
En la cintura del portal, 

mezo la herida que dibuja el semestre de las lunas y sus pezones. 
La mampara acurruca la internal que huye a la noche. 
La linterna guiña tu ojo para los verticales lejanos, 
bizca como la tarde que mira delante y detrante. 
Cuesta entrar por el portón de tu olfato, 

concierto sin voz, 

que desvanece perfiles y erupciona las espaldas. 
Marzo me grita la edad, 

octubre es morbo en cultivo 

y Julio conscripto de los prescriptos. 

En febrero los rieles se enrostran 

cuando las jornadas se contagian de agarros para el gran diente, 
el cielo, enlechado de estrellas como caries. 

Oye, 

soy un ladrón de sanatorios, 

que corta amapolas del antejardín, 

las fermenta y su alcohólico bebe. 

La aguja son sus costados, no sus puntas, 

tiéndete en tensión y afloja tradicional. 

¡Suficiente! 

el rector de los mundos necesita cirugía, eutanásica, 
pero se asilará en los puertos secos, 

en el cuero de los pétalos 

o en el hambre de las tablas. 


12 


Revista Botella del Náufrago | No16 





TAC 


Miguel Catalán Torres 
Santiago de Chile 


Suenan y suenan las teclas sucias 
tac 
gritan con dolor por sus sienes afligidas 
molidas piden ser más que un plástico 
tac 
manchadas quieren yacer en un libro 
ser más manchas 
sucias rellenas de un significado incoherente 
para ellas nada más que 
vida fértil inmortal que quiere 
sí 
olvidar la mueca el 
gesto el tac siniestro que 
esclaviza en las noches y 
los subsume en su labor monótona 
esclava sin sentido 
cumplida como un credo profético 
maya azteca 
inca 
cibernético 
porque así tiene que ser si 
cumplir y callarte la boquita rebelde de sangre 
calladita cumplir el 
tac tac tac tac tac tac tac tac tac toc tac tac tac tac tactactactac tac tac tac tac tac tac tac 
tactactac tactac toc toc tac tac tac tac tac tac tac tac tac tac tac tac tac tac tac 
tactactactactactactactac tac tac tac toc toc toc toc 


tac tac tac desenfrenado fuera de sí o en él 
escritor loco acallado bajo la tarea 
deber inconsciente de ser parte de 


las palabras letras que él 
mismo tipea con tristeza o 
miedo o esperanza 
y yo no quiero más 
tactactac tac 
ya no más por hoy 
el plástico quiere soñar otra vez 
con ser mancha manchada y no más 
tac tac tac. 


13 


Revista Botella del Náufrago | No16 





Choledad 


Karina García Albadiz 


Cerro Mariposa, Valparaíso 


Cuando la modernidad hace una tabula raza y rompe con el pasado, en un ablande 
asexuado y neutro de un lenguaje policíaco que padece insuficiencia social. Se olvida que 
“todo análisis cultural, siempre implica, una teoría soterrada de una periodización 
histórica”. Todo para no ser vencido por la realidad que se vive como conventillo 
hispánico, corralones rancheríos y el caserío como intersticio. Todo sirve a la ciencia de 
los científicos pobres. ¡Wamos a volver todo un recurso! Dale con encajarnos en la 
modernidad, encajarnos en la posmodernidad. 


Toda teoría es vulnerable ante la diseminación del inglés como un enunciar desde más 
de un lugar: choledad torrante chantako tinoco, la choledad como poética emergente. El 
autoexilio como la colonización del lenguaje y la pacificación del pueblo; al pacificar al 
otro me tengo que volver pacífico, al ocultar al otro nos ocultamos a nosotros como un 
exilio interno lleno de patologías, enfermedad y muerte, pero también de sueños. 


Pasado, presente y futuro de la frase; pasado, presente y futuro de la experiencia; la 
biografía como ensayo de nuestra vida síquica en un mirador. A lo lejos, los tesoros que 
la rabia esparce, adula y reconviene tienen que ver con las muchas preguntas que se 
divierten, con las pocas que se cierran o tienen que ver con las respuestas y por ahí, con 
lo que busca una pieza azotada por la lluvia y con la perfección que muere de rodillas 
ante el agua y sus múltiples caminos. 


14 


Revista Botella del Náufrago | No16 


TRISTES DIECISEIS VERSOS 


Carlos Leiva Cordero 
Rancagua, Chile 


Mis sábanas cayeron... 

Como frágiles moribundas de otoño. 
Las vi acariciar tímidas y olvidadas 
Mis últimos recuerdos ya perdidos. 


Susurraron calmas a mi oído con su voz apasionada 
Como al oír un coro de zorzales enmudecidos. 

Pero fui yo quien no dijo nada 

Y me senté con el dolor sobrecogido, 

Recargado mil veces sobre las mismas espaldas... 
Sollocé despacio, 

Para no distraer al silencio ya dormido, 

Y me dejé querer por viejas melodías ya trovadas. 


Las luces una a una se despidieron extenuadas 
Y atesoré en secreto mis momentos, 

Los disfracé de infinitas palabras 

Hasta cosechar estos tristes dieciséis versos. 





El Criminal, Escultura hecha de adobe (restos terremoto Chile febrero 2010), 
cráneo de cabra, clavos y madera. Cruz 2,30 x 1,50 m. Criminal 1,32 m x 1,26 m de 
largo x 30 cms. de profundidad, Pablo Maire. 


15 


Revista Botella del Náufrago | No16 


FUEGO CRUZADO 


Andrés Saenz Vergara 
San Vicente de Naltagua, Chile 


Hiciste hablar esas voces de nuevo 
Cacofónicas, debajo de la lengua 
Mientras el barro colapsa esta trinchera 
Hibernando al ritmo de los obuses 

Que interrumpen el desayuno 


Intentamos colonizar esos espacios 

Domar tus carencias en medio de la batalla 
Sensaciones ametralladas en calibre punto cincuenta 
Desde el bunker donde te escondes 


Intento ofensivas relámpago para tomar tus posiciones 
Pero me detienen todas esas minas antipersonales 
Regadas entre tu emplazamiento y mi necesidad 

A intervalos regulares, como tu ropa en el baño 


Siento que esta guerra está perdida 

Pero con el fusil en la mano rendirse no es opción 
Menos cuando me acosan tus artillerías 

Entre tanto recuerdo a medio morir en la enfermería 


No habrá desfiles al callar los cañones 
Regresar de la derrota bajo tu mira telescópica 
No nos hace ganar medallas, solo funerales 
De todo lo que cayó bajo tu fuego 


16 


Revista Botella del Náufrago | No16 





SERREZ MOI 


Daniel Montero 
Santiago de Chile 


El susurro llega vacío desde manos tan temblorosas 

y la quietud ya no parece esa figura formidable ante la cual 
todo rompía en llanto de calcetín perdido 

Ya no descansamos sobre objetos de madera 

para sentirnos latir ante un espacio dilatado 

la mirada anfibia que exigen ciertos objetos 

como si sólo bastara con llenar de luces breves, de cuadrados ajenos, 
como si alguna invitación cordial fuese a brotar 

de cada lugar que se mira a sí misma hasta la nulidad. 

El tiempo parece asegurarle su lugar a cada cosa en el vacío 
cerrarle los ojos y tenderle un pañuelo. 


Sin título 


Existe un vacío ciego antepuesto a cada mueble que está por abrirse, 
un letargo de peces detenidos y que en otro tiempo nos habría parecido tan nocivo. 
Yo no sé de donde viene esa sensación de que se avanza 
de que está bien, que es saludable y previene el cáncer 
vaya a saberse si no será una suerte de vuelo de polilla 
y nos deshacemos al llegar. 


17 


Revista Botella del Náufrago | No16 








18 


Revista Botella del Náufrago | No16 








19 


Revista Botella del Náufrago | No16 


PAPEL 


Karen Rosentreter 
Cerro La Cruz, Valparaíso 


Pretendiera más que un par de veces 
multiplicadas por mil, 

contar, sorprender, recoger, eso, ese, 

el vestigio de admiración 

la bien cuidada preocupación meditada. 
Comprar en cada herida mía y de todos, 
una de esas vidas pasadas, 

esas que lloriquean 

las cruzadas no luchadas pero sí vividas. 


Como un barco de papel 

heme aquí doliente 

consumada felicidad, 

muy de pie haciendo equilibrios para no caer, 
una vez más, nunca más caer, pero feliz, 
suelta y embravecida, 

como letra A de grito silenciado 

en cualquier sueño de bien o mal. 


Pretendiera salir a bailar, 

con el pecho penitenciario abierto 

de par en par, como las piernas que mis madres quisieron cerrar, 
así dispuesta e indispuesta 

a correr por las hojas secas 

que caen de abajo para arriba diciendo adiós, 

cogiendo y recogiendo destellos de canciones repetidas por herencia. 
Canto, río, beso los pies de los que me pretendan defecar, 

como pelusa acarreada por el viento, 

sorprendo, acaricio, 

viajando en el bosquejo de una bicicleta aprieto los extremos 
esperando al sol detrás de la puerta por dibujar, cruzo 

y cruzo los pechos como paloma craquelada. 


20 


Revista Botella del Náufrago | No16 








zl 


Revista Botella del Náufrago | No16 





CAMINO DE REGRESO 


Patricio Bruna 
Tierras Rojas, Valparaíso 


Merodeaba sesos trenzando polivalentes nosotros él, 
escurriendo algarabía el juicio adormecido, derivante 
red electrificada, pues 

basculábamos fosforescentes lo más sueltos 

de cuerpos 


lo que dirigía elocuencia muda lo que anudaba 

su cómplice mirar revoloteador: “¡miren! -nos decía-, 
componiendo sin-fonías frente al siquiatra, 

total tampoco escucha 

él”: mudo auditorio ramillete de palabras cercenadas 


por sus mitades; entonces -esto es menos que un vago recuerdo-, 
veíamos qué aleatoriamente podía resultar 

al unir dos partes recogidas al azar. El alienista desmembrado 
tendría que agradecernos. Muñeco de trapo 


esto no se trataba sólo de dar firmeza y de articular 

laxas extremidades, mas 

de la danza, de esto principalmente 

se trataba 

el enfermo, insistiendo con el doctor, en disminuir de la gravedad 


de Newton, como efecto, al ritmo de la música... los números 

debiesen trascender a sus cálculos 

dotando de valor también a... los sentimientos. “El eje del mal” afiebra 

en manos del loco taxidermista social: una venia... señor 

presidente “yuesei”. ¿Y las cacareadas expectativas del pueblo?... son copos 


de nieve cayendo, espesando blanca blandamente 

nuestro único camino de regreso, convalecientes 

de Washington D. C.; el invierno del norte querría 

reventarnos con la fría fábula de su navidad, por último 

ralentar nuestra huída con 

monos de nieve, pesados renos y viejos de pascua de utilería , sino, 
efectivamente congelar 


22 


Revista Botella del Náufrago | No16 





cada personal conjetura los pasos del mítico regreso 
de cada cual. Cualquiera 


podría reírse, encontrar esta imagen divertida, pero 

para los que siempre van a probar suerte seducidos 

por el brillo oropel 

del primer mundo 

el día es un aleteo 

desesperando, de frito, de ser pollo envasado cajita feliz 

para comer; pero, del contrasentido vale”... Pudiese ayudar, ya que hoy 

los gárrulos negociadores propenden sus capitales más que siempre: 

¡jefes!: nunca-se-supo-que-paguen-los-inocentes; pues, qué quieres, 

la casta de los gobernantes no está para hacerse cargo de aquestos paquetes. 


Y esta mano se esconde porque es la piedra 

la que nos acusa. Usted diría que no porque no lo vio 

en las noticias de la televisión.... ¡Y así quién! Poseso febril 
del tiempo, inquiero al menos el parcial corte de un gesto 
amable contrabando de ese juicio adormecido, 
electro-shock... Apelo a la deriva 

insinúo de su sonrisa, materia literal 

la sangre escurre 

para entintar, aunque esto no es 

un pacto para firmar,... mas es lo único. 


Es lo que hay. 


Z3 


Revista Botella del Náufrago | No16 


José González Márquez 
La Azulita, Mérida, Venezuela 


Me precipito 

por esta ruta que me conmina 
a visitar la misma ciudad vacía 
abandono en cualquier calle 

el impulso que me acerca 

a tus razones de existencia 
Soy solo un signo mordaz 

que mora en las grietas 

una diminuta rodilla 

que combate en el umbral 


DE TU SEXO 


Partiendo, Escultura hecha de adobe (restos del terremoto en Chile febrero, 2010), 


cráneo de vaca, tres cráneos de cordero y zapatos de difunta. 


80 cms. de ancho x 1,53 m de largo x 34 cms. de alto, Pablo Maire. 





Revista Botella del Náufrago | No16 





EN SILENCIO 


Raúl García Rodríguez 


Monterrey, México 


Se despertó de pronto. Se incorporó en la cama, pero se quedó sentado, muy quieto, 
apoyado contra el respaldo. Miró hacia el lado opuesto y lo encontró intacto y solitario. 


Volteó para ver el reloj que mostraba imperturbable las horas de la madrugada y 
entonces lo sintió de nuevo. Ahora justo a la entrada del dormitorio, hostigando la 
madera, del otro lado de la puerta. 


Advirtió cómo se movía por el pasillo, inquietando los cuadros de las paredes a su paso, 
sacudiendo el piso de la escalera, lastimando los muebles de la sala, tropezando a través 
de las sillas del comedor hasta que llegó a la cocina, donde como de costumbre, inició el 
quebranto de las puertas de la alacena, el trastorno en el interior del refrigerador, el 
maltrato de las sillas contra la mesita de centro, la conmoción de los platos unos contra 
otros. 


Acá en la habitación, él continuaba titubeando hasta que después de un largo rato se 
puso de pie, se ciñó el cordel de la bata, caminó hasta llegar a la puerta y se quedó ahí 
parado, examinándola, sin atreverse. Allá en la cocina, la revuelta de los platos 
continuaba. 


Finalmente y por primera vez, decidió a dejar la seguridad de la habitación. Abrió la 
puerta con timidez, miró a los lados y se movió despacio a través del pasillo donde los 
cuadros impasibles lo miraban. Bajó las escaleras, recorrió la sala y el comedor y sin 
atreverse a traspasarla, se quedó a un lado de la entrada de la cocina, recargado contra la 


pared. 
—Buenas noches. Supongo que no te molestará si te acompaño. 


Sin obtener más respuesta que el desacierto de una taza contra su plato, continuó 
insistiendo: 


—Tenemos que parar. ¿No te parece? ¿Por qué no descansamos ya de esta 
situación? 


Se pasó una mano temblorosa por el cabello, se secó el sudor de la frente, respiró 


hondo: 


—d¿Sabes? Extraño los momentos en que realmente estábamos juntos. Pero no 
podemos seguir así. 


No hubo respuesta. 


23 


Revista Botella del Náufrago | Ne16 





—Lucía, supongo que tu intención es llamar mi atención. ¿Por qué no me dices de 
una vez qué es lo que quieres? 


Del otro lado del muro, una silla se alejaba de la mesa mientras una taza desfalleció 
contra el frío mosaico del piso. 


Repentinamente algo en él se transformó, un ardor intenso le inundó el rostro, golpeó la 
pared con el puño y sin pensar ya en lo que hacía entró: 


—i¡Con un puto demonio! ¿Qué es lo que quieres? 


Apenas atravesó el umbral, se dio cuenta del error que cometía. Sintió de súbito la 
intrusión de una mirada seca que le martilleó el rostro y lo escudriñó por completo con 
gris detenimiento. Él permaneció inmóvil y boquiabierto. Los ojos le escurrieron hasta la 
garganta donde la humedad se le confundía con el sudor que le anegó el pecho 
estrangulando sus palabras y cualquier otra posibilidad de escapatoria. 


Se quedó así, inerte, hasta cuando por la ventana comenzaron a entrar los tímidos rayos 
del sol y entonces sintió como se alejaba a través de la puerta de la cocina, por entre las 
sillas del comedor, hostigando los muebles de la sala, atajando los escalones de la 
escalera, acercándose a la puerta de la recámara, para luego volver a bajar y trasgredir 
por la sala y nuevamente por el comedor hasta extinguirse por completo. 


La noche regresó y él continuaba temblando, sentado con la espalda rígida, adherida al 
respaldo de la cama. Sus ojos aunque inmóviles parecían buscar entre la oscuridad algún 
rastro que confirmara la razón de su temor, pero sólo pudo sentir una frialdad callada y 
opaca. 


Ya no volvió a levantarse jamás, se quedó aquí en silencio y yo me quedé junto a él, 
abrazándole, aunque estoy segura que sigue encontrando mi lado de la cama intacto y 
solitario, incapaz de reconocerme. 


26 


Revista Botella del Náufrago | No16 


TIEMPO NO 


Rodrigo Torres Quezada 
Santiago de Chile 


Milodón del pleistoceno más arcaico 

Lagartija de la roca lunar fundida 

Archaeopteryx blindado de sílice 

Celacanto resucitado 

Ammonites de la piedra obsoleta 

Sáquenme de esta prisión de puro vértigo 

De este laberinto con mil salidas 

Dejen que me pierda en la no historia 
Del tiempo, 

En el imperio del olvido 

En los dientes milenarios 

Atragantados capa tras capa en el fondo del mar 


Gliptodonte que soportas el cuchicheo 

De los paleolamas envidiosos 
Carcharocles rey del mar 

Que nadas bajo el moco de las algas 
Saurio lloroso que estás trillado 

Tras la sonrisa de los niños ciegos 

Vengan a buscarme 
Entiérrenme bajo un cúmulo de edificios 
Bajo una biblioteca entera 
Escriban con sus huesos 
El sentido de mi especie 


Enumérenme 
Inscríbanme 
Clasifíquenme 


Allá a lo lejos los veo venir 

A paso firme, apoyados los unos con los otros 
Bajo el sol del infierno-futuro 

Encima del hielo abrasador-presente 

Vienen con el libro de mis etapas 

Lo leeremos juntos 

Nos reiremos de lo patético 

De vivir esta historia 


Zd 


Revista Botella del Náufrago | No16 





OTRO AÑO MÁS 


Javier Peralta 
Santiago de Chile 


Otro año más, sin dinero, 
con la barba a medio crecer, el pelo desteñido, 
los zapatos gastados, la ropa sucia 


Otro año más, borracho incondicional, 
robando en las calles para conseguir otra botella, 
dando pasos en falso, ansioso de nada 


Otro año más, quebrando la esperanza, 
arrojándola a la mierda, 

faroles, calles, autos, oficinas, corbatas, iglesias, 
santuarios, cementerios 


Otro año más, equivocándome de pieza, 
olvidando a mi esposa, contando ovejas, 
matando el tiempo 


Otro año más, en blanco y negro, 
viviendo apócrifo, clandestino oculto, 
tratando de escribir, aprendiendo a leer 


Otro año más, cantando con la pluma, 
saboreando los sonidos, yendo hacia el espíritu, 


perdiendo el habla 


Otro año más, desconocido, 

pero perfectamente identificado 

por impuestos internos, 

otro año más conviviendo con la mentira, 
con los ojos rojos, la nariz rota, 

los nudillos chuecos 


Otro año más, desechando amistades, 
corrompiendo cuerpos, matrimonios falsos, 
lágrimas secas, llorando por dentro 


Otro año más, comiendo mariscos 


para reducir la caña 
o tomando cervezas para matar el pirigiín 


28 


Revista Botella del Náufrago | No16 





Otro año más, de romances desechables, 
de jeringas oxidadas, de aperitivos de veneno, 
de besos con sabor a plástico, de arrebatos de venganza 


Otro año más, celebrando otro año más, 
deformando la forma en forma, pasando por el pasado, 
encontrándose con las cosas, nombrando los nombres 


Otro año más despilfarrando el hígado 
con ambrosía, con apetito volátil, amando a la equivocada, 
abriendo el refrigerador vacío 


Otro año más culeando con la mujer del vecino, 
rallando las paredes, acostándose en la aurora, 
desayunando a la hora de almuerzo 


Otro año más, ansioso por un pucho, 
angustiado por un hijo, jugando a la pelota, 
escupiendo al cielo, chocando autos 


Otro año más comiendo pichanga bajo la lluvia, 
tomando chicha, hablando otra lengua, 
leyendo filosofía 


Otro año más, a ver si pasa algo, cosechando cogollos, 
pateando a la tele, vaciando botellas, 
meando en el piso, lavando platos 


Otro año más escuchando personal 
sentado en la micro, no funcionan los cajeros, 
un paco saca un parte, pierdo diez minutos 


Otro año más, a la izquierda del mundo, 
desnudo en el crepúsculo, llegando tarde, 
no figuro en las listas 


Otro año más, esperando mi turno, 
haciendo llamadas sin destino, 

con los labios morados, 

pantalones camuflados, me llevan en cana 


Otro año más, instintivo, violento, 


disparando fuego, pendenciero del bar, 
semental de putas, expulsado del cielo 


29 


Revista Botella del Náufrago | No16 





Muertos que parecen 


Héctor Santelices 
Cerro Esperanza, Valparaíso 


Las máscaras con plumas y trozos de seda color azul 
maldad, las máscaras verdes con gorra y macanas 
metálicas con goma negra y lágrimas de purpurina y 
caperuzas de penas como los invisibles y azotes de 


cuero y tiendas con grasa de animal. 


Máscaras aturdidas, máscaras de piel de lobo canosa, 
máscaras de putas y zombis y gárgolas en las esquinas y 
fiestas, navajas, cuchillos, sexos filosos y palabras de 
carnaval. Muertos que parecen vivos, anacrónicos 

gatos de plaza, tonos diamantes, vivos que parecen 
muertos, bailes con cáñamo punto rojo, con nieve de 
algodón en las narices de dragones, con diamantina y 


colores del color. 


Látex en cuerpos esclavos, látex que transpira, látex en 
el amor y el agua blanca ¡salvación! Con estados de 
hierro: el amor duele, el amor perdió la moda, el amor 
permanece, el amor atardece y se cuece. Tal un 


cuerpo brillante de luna fruta, de estrella y pasión. 


El pueblo festeja y hace festejar al pueblo con 
carnavales propios, el pueblo no debe seguir la moda 
de las urbes del mediterráneo. 


Las máscaras de hierro ardiente, con maldad de dioses 


30 


Revista Botella del Náufrago | No16 


traicionan mis sentidos. 


El sur verde, Valparaíso moreno, mis zapatillas corren, los 
ojos de los muchachos acarician esta vida libre. Me 
desplazo porque me desplazan y mi calavera baila con 

el son de la pena, yo canto con tono de pájaros pero 

no pertenezco al edén, las poblaciones me recorren, yo 


diviso un murciélago en tu boca de halcón. 


El pueblo aquí, lo amo en desorden en ferias verdes y 
rojas, están tatuados de palabras en bullicio, mercados 


callejeros, poncho, gorras de colores de sol. 





Futuro Esplendor, Técnica Mixta, 1,20 x 1,50 m, Año 2007, Claudio Ruiz. 


31 


Revista Botella del Náufrago | No16 


bid 

po 
von ELA 
lg: biaboio 
pr 
y 


AN, Le 
ASA (EY 





Revista Botella del Náufrago | No16 


En el contexto la exposición “De Morado y con 
Encanto” realizada en el Espacio Taukare (Calle 
Lautaro Rozas 377-local B, Cerro Alegre, Valparaíso, 
Chile) del 14 al 21 de enero del año en curso, la presente 
nueva producción pictórica de Karen Rosentreter se nos 
presenta en pleno proceso de inicial evolución, 
resultante de la tensión entre dos modos de construir 
la imagen del cuadro que ha venido usando, a saber: 
entre el modo del collage y el de la pintura propiamente 
tal. De manera que esta construcción de la imagen que 
propone ahora, se ha ido desprendiendo de su fuente 
morfológica referencial del collage (objetos materiales 
del costurero, pegados a la superficie de la tela, como 
botones, géneros, y otros) como elemento generador, 
motivador de la definición de la imagen plástica 
pictórica final; fuente generadora -del collage- que 
ciertamente permanece en algunas obras de esta nueva 
serie, pero en un segundo plano, ya que prevalecen 
cuantitativa y cualitativamente aquellas obras en que 
la autora cede a su impulso de definir ahora cada vez 
más la imagen con los elementos exclusivamente 
pictóricos; imagen que podemos señalarla en una 
definición más bien expresionista, en el sentido de la 
soltura de mano, espontaneidad en el trazo nervioso del 
dibujo -sin el menor ánimo naturalista- y en la mancha, 
que pulsa su desborde, pero que se mantiene atenida al 
curso regulador de dicho dibujo. Manteniendo 
plenamente de la serie anterior la policromía, la que 
corresponde a una paleta encendida, es decir, rojos y 
amarillos prevalecientes, en contraposición a los azules 
intensos como contrapunto; colores todos en tonos casi 
crudos... que juegan a  matizarse con sus 
complementarios en la búsqueda del formal equilibrio 
final de las zonas o masas que establecen. 


Desde lo externo, en un pie forzado entre la 
figuración: la de los objetos reconocibles y la 
abstracción: la no figuración, la de las imágenes no 
reconocibles; el tema se constituye por la interpretación 
de una serie de sueños narrados por mujeres adultas 
en sendos textos escritos por ellas mismas... 
Testimonios que Rosentreter interpreta en imágenes a 
través de valores plásticos obtenidos por la 
deconstrucción morfológica de su serie anterior, 
como ya señalamos, signada por el collage y por 
su interpretación pictórica de ciertos virus y 


bacterias. 








Entre el collage y la 
pintura o una dialéctica 
entre la imagen dada por 
el objeto real y la imagen 
por inventar. 


Patricio Bruna P. 





Ellas en el espejo, Óleo sobre tela, 100x80 


cms., año 2011, Karen Rosentreter. 





33 


Revista Botella del Náufrago | No16 





Remarcar entonces que, 
significa un mérito de asertividad 
interpretativa la deconstrucción de su 
propio quehacer interior (el de la 
mixtura collage-pintura), ya que de 
este modo se ha provisto de un 
personal conjunto de elementos o 
recursos plásticos, derivados así a 
exclusivamente pictóricos. Dialéctica 
esta entonces, entre estos dos modos 
ya señalados de construir la imagen — 
el del collage y el de la pintura en sí-, 
que se asume sin complejos, pues se 
afirma dentro de la tradición ocular- 
centrista, en la estetización del objeto 
y su mirada, que da sus frutos al 
afirmar justamente el valor de la 
pintura como posibilidad expresiva 
de comunicación artística.... Digo 
esto, pues el intento de hacer un arte 
propositivo -lo que se entiende por 
vanguardia, un concepto quizá ya 
caduco hoy-, tiene más que ver con el 





volcamiento honesto de una Lavado de loza en mar, Oleo sobre tela, 


interioridad que se expresa, en que la 


a Pa E 120x100 cms, año 2011. Karen Rosentreter. 
potencia comunicativa de la imagen 





resultante devendrá del manejo de las 
herramientas más idóneas que cada 
ámbito particular del arte provea, y 
no del alejarse más o menos, entre la 
materialidad estetizada del objeto 

















artístico versus su desaparición en 
virtud de la sola idea que prescinda de 
la materialidad del objeto y de su 
esteticidad. 

Por lo pronto, lo que concurre aquí 
es pintura, y si se mixtura con el 
collage es en el intento de 
deconstruirlo... para afirmar esta 
pintura, en este intento justamente, 
su honesto carácter proposicional. 


Menarquia, Oleo sobre tela. 8ox60 cms, 
año 2011, Karen Rosentreter. 


Revista Botella del Náufrago | No16 





PELOS Y DESNUDEZ 


Francisco Enríquez Muñoz 
México 


A tus pelos 


¿Qué hay en una mirada? Además de una cínica y pervertida codicia por encontrar al 
otro, lo otro donde clavamos los ojos, un anhelo de seguridad. Cuando observamos a otra 
persona, estamos viéndonos en ella. 

Una bailarina tribal negra se ve como algo “interesante”; pero el baile de una guapa 
teibolera negra puede verse como “excitante” o “indignante”. Las áreas que una mujer, 
toda mujer, se cubre y las que deja desnudas se encuentran determinadas por las 
convenciones culturales. Éstas, casi siempre, dictan que las tetas y las nalgas, no así la 
vulva, pueden mostrarse sin que ello sea una afrenta para la moral pública. La vulva está 
fuera de la vista tanto para la percepción de su propia dueña como para la percepción del 
mundo circundante y así más de un hombre (al menos yo sí) ha tenido la impresión de 
que una mujer completamente desnuda sigue vestida. De ahí que las mujeres tengan que 
abrir las piernas para demostrar su total desnudez. Lo curioso es que la vulva era un 
tema primordial en el arte prehistórico. Probablemente se remonta al Paleolítico (o 
inicios de la Edad de Piedra), está presente en el Neolítico (cuando comenzó la 
agricultura) y subsiste bajo diferentes formas en la Edad de Bronce e incluso en tiempos 
históricos posteriores. Y un día llegó Jesucristo. Resulta difícil considerarlo un represor 
sexual pero, por otra parte, tampoco parecía estar interesado en la vulva y en todo lo que 
se puede hacer con ella. Su preocupación central era la difusión de uma doctrina de 
salvación basada en el trabajo espiritual de cada individuo sobre sí mismo. Además, 
eligió básicamente a hombres para compartir y entender sus ideas. En la construcción 
del catolicismo, el machismo y la misoginia se fortalecieron, y la Iglesia, como 
institución, siembra la idea de que la vulva representa algo de tal modo demoniaco y 
fascinador que no debe mostrarse, y ese rosáceo objeto del deseo termina siendo la 
encarnación misma del pecado. Desde esa perspectiva, los pelos pubianos de la mujer 
hablan del animal, de una bestialidad impura que contradice los impulsos superiores del 
alma. El verdadero órgano sexual es el cerebro; si no, ¿por qué alguien habría de 
indignarse si un par de piernas femeninas se abren de par en par y ponen a la vista esos 
pétalos humedecidos, esos colores oscuros y rojizos, esas texturas a veces muy lisas y a 
veces muy rugosas, esas viscosidades de molusco, esos pliegues marítimos que el vello 
tapa y destapa? 

Los seres humanos somos los únicos animales capaces de estar desnudos, no solamente 
porque somos los únicos primates no muy cubiertos de pelo, sino también (y esto es 
fundamental) porque somos los únicos capaces de desarrollar conciencia de la carencia 


35 


Revista Botella del Náufrago | No16 





de la ropa (total o parcial). La desnudez humana está ligada a la impureza: es impura 
porque es vulnerable (incapaz de resistir la tentación); vulnerable porque es impura (la 
conciencia introdujo el pecado en el cuerpo). Y, por ende, la desnudez humana 
testimonia la lujuria y la suciedad del alma. En la vida cotidiana, la desnudez humana se 
acepta en el baño, en la cama, en todos los “sitios privados”; se acepta en tanto no sea 
empleada para la burla ni se designe a sí misma para la tentación. 

No es lo mismo estar desnudo que ser un desnudo. Estar desnudo es ser uno mismo. 
Ser un desnudo equivale a ser visto sin ropa por otros y, con todo, no ser reconocido por 
uno mismo. Para que un cuerpo desnudo se convierta en un desnudo es preciso verlo 
como objeto. Y verlo como objeto estimula las ganas de usarlo como tal. La desnudez se 
revela a sí misma, El desnudo se exhibe. Estar desnudo es estar sin disfraces. Exhibirse 
desnudo es convertir en disfraz a todo el cuerpo. El desnudo está empeñado en rebasar 
siempre a la realidad. El desnudo es otra forma de estar vestido. Lo cual nos recuerda 
que, para los actores porno, el desnudo es simplemente su vestuario. 

La ropa se interpone entre nosotros y la Nada. Mira tu cuerpo en un espejo: 
comprenderás que eres mortal; pasea tus dedos sobre tus costillas, como sobre una 
guitarra, y verás lo cerca que estás de la tumba. Gracias a que estamos vestidos, 
alardeamos de inmortalidad: ¿cómo puede uno morir cuando lleva corbata? El cadáver 
que se endominga ya no se reconoce, e imaginando la eternidad, se apropia de la ilusión. 
La carne cubre al esqueleto, el traje cubre a la carne: subterfugios de la naturaleza y del 
hombre, trapacerías instintivas y convencionales: un oficinista no puede estar amasado 
de lodo ni de polvo. Dignidad, honorabilidad, decencia, otras tantas escapatorias ante lo 
irremediable. Y cuando te pones el calzón después de fornicar, ¿quién diría que has 
residido en unas entrañas o que los gusanos se hartarán con tu grasa? 

Todo aquello que se expresa con demasiada claridad supone una provocación. El 
significado de “censurar” se origina en “el oficio de censor”: el funcionario que supervisa 
el comportamiento público y el censo. “Censere”: evaluar, juzgar. La palabra clave es 
“censo”: el inventario de las informaciones, lo que incluye registros, estimaciones, 
evaluaciones, imposiciones, tributos. En otras palabras, controles que son sistemáticos y 
exhaustivos: uno por uno en series de principio a fin. Ubicuidad y omnipotencia. No en 
balde se cree que la palabra “censura” tiene vinculaciones originarias con el término 
“cosmos”. Con todo lo anterior, existe una forma de censura que posee un mayor Poder 
que la censura convencional y que la autocensura: la censura por hábito. Es la censura 
por recurrencia, por olvido, por soslayo, por vaciamiento paulatino de sentido que a 
fuerza de darse termina por perder todo sentido y accede a ruido ambiental. La censura 
ante lo que se juzga incorporado a la fatalidad inescrutable. A lo que es, porque así ha 
sido y (en consecuencia atroz) así habrá de ser en adelante. Una y otra vez. 

Al parecer, desde el principio de los tiempos ha existido alguien que se preocupa de que 
nuestros pensamientos permanezcan inmunes ante la perversión que simboliza la vuelta 
de tuerca, o un pensamiento distinto, de lo que no forma parte de una “verdad 
universal”. De esto se ha encargado la censura, que se ha tomado la molestia de 
seleccionar y decidir por nosotros qué es digno de infiltrarse en nuestras pequeñas 
mentes y trastornarlas. En el mejor de los casos, la censura funciona como un mediador; 
en el peor, como una imposición extrema (violenta y terminal). La censura es un precio 
a pagar; es una forma de corrección, como cuidar la lengua frente a las damas. Se 


36 


Revista Botella del Náufrago | No16 





justifica como una comodidad, como una garantía; solo así se explica, por ejemplo, el 
ascenso meteórico de Hitler y el nazismo en la Alemania de los treinta, o los cientos de 
manifestantes a favor de la liberación de Pinochet. Hay una promesa, un camino a 
seguir donde toda desviación supone una traición. El poeta Langston Hughes celebra la 
posibilidad de tal traición con una pregunta: «¿Qué le sucede a un sueño diferido?». La 
subversión, después, acabará por convertirse en negocio. 

Si la Iglesia fue la potencia que impuso durante su apogeo una norma por la cual el 
hombre debía actuar, pensar y sentir, ahora es el materialismo el que impone los 
patrones de vida. La única variable, quizás, lo sea el enfoque de esta nueva religión: ya 
no se dirige hacia Dios sino al consumismo masivo. Dios se ha convertido en un centro 
comercial y en un automóvil último modelo. 

La pérdida de capilaridad nos ha obligado a cubrirnos con pieles ajenas a la nuestra. Y 
al cubrirnos con pieles ajenas cometimos el error de creer que nuestra verdadera piel es 
defectuosa o fea y que, por lo tanto, no debe exhibirse. Una de las formas más directas 
de censura sobre el cuerpo (propio y ajeno) es la que afecta su propia apariencia. Aquí la 
censura se expresa a través de la ropa. El delito no existe sin el otro. Así, la desnudez es 
censurada porque se trata de proteger a otro del deseo sexual. Con lo anterior, quedaría 
manifiesto que desde el punto de vista del ideal heterosexual, se pretende evitar que la 
desnudez masculina, sobre todo el pene, ofenda, alarme o despierte la lujuria de las 
mujeres. O a la inversa: que el cuerpo femenino, sobre todo la vulva, pueda tener esos 
“dañinos” efectos sobre los hombres. 

En el striptease de la guapa teibolera negra se asume normalmente que el cuerpo vestido 
es insignificante, pues no representa nada frente al propósito del show: el desnudo total. 
Pero forma parte de un ritual establecido desde que ella arribó a la pista, y la gradual 
aparición de piel sólo tiene sentido por el contraste de la ropa. La desnudez humana 
siempre está contenida en la mirada ajena. Nuestra guapa teibolera negra solamente 
estará desnuda cuando alguien la mire con deseo sexual. Ella, como toda mujer, expone 
y ofrece su desnudez sólo por tres cosas: amor, placer o dinero. La desnudez puede 
hacerla sentir expuesta y admirada, vulnerable pero poderosa, todo al mismo tiempo. Y 
me atrevo a afirmar que no es fácil ver a una mujer desnuda sin la Óptica masculina que 
siempre ha regulado nuestros mecanismos de percepción. 

El arte y la sexualidad son áreas inherentes de la existencia humana. Peter Greenaway 
alguna vez dijo que la vida solo le ofrece dos temas al artista: el placer y la muerte. Y 
Kant alguna vez escribió que el arte puede tratar cualquier asunto y promover cualquier 
sentimiento, independientemente de su moralidad y del horror que pueda despertar. 
Con todo, más de un artista apela al criterio del “buen gusto” para legitimar su 
tratamiento del cuerpo femenino. El buen gusto está íntimamente asociado al pudor y 
representa, por lo mismo, una normativa del límite. Imaginemos a una modelo 
elegantemente vestida. Ahora, imaginemos a esta modelo tal como su madre la echó al 
mundo, en estado de desnudez bíblica, en pelotas, en cueros. Sobre una cama 
matrimonial, esta modelo se tiende bocarriba en una interesante postura: las rodillas 
alzadas, los muslos ampliamente separados, la vulva en actitud invitadora. Se toma los 
senos con las manos, los levanta hasta la altura de la boca y chupa sus propios pezones 
con una lengua sonrosada, aleteante. Su mirada y su sonrisa son equivalentes a un dame, 
a un qué me darás, a un qué puedes darme. ¡CLICK! «¡Oh, no —exclaman los críticos—, 


37 


Revista Botella del Náufrago | No16 





es una foto de mal gusto!» Si nuestra modelo hubiese adoptado otra postura sobre la 
cama, o si ella se hubiese puesto una tanga y un corsé, la foto automáticamente habría 
ingresado al mundo del buen gusto. En efecto, la imagen de todo el cartilaginoso 
universo, origen del mundo, caverna rojirosácea que expele y succiona, túnel, puerta, 
mar, boca, que hay entre las piernas totalmente abiertas de una mujer es de mal gusto. 

Los críticos, infames diablos disfrazados de tiernos angelitos, que siguen siendo 
pedantes, conservadores y cobardes, que no cambiarán, pero sin remedio y por suerte 
habrán de morir, pregonan: «Un desnudo es pornográfico si enseña demasiado y si 
enseña poco, es erótico; y nada de nocivo hay en los desnudos femeninos eróticos, 
artísticos, de “buen gusto”. Pero en los masculinos, mejor es esconder el pene. Ese 
pepinillo. Ese apéndice. Ese rabo. Lo mismo da que esté erecto o no. ¿Cómo hacer arte 
con eso?». 

Por una cuestión estética, en la cultura occidental, y probablemente en todas las 
culturas, el desnudo femenino erótico, artístico, de “buen gusto”, está mucho más 
permitido que el masculino. 

Conocemos de sobra el impacto que la publicidad tiene sobre nuestra forma de 
percibirnos, representarnos e imaginarnos. Sabemos también cuán difícil es que la 
mirada escape a los grandes anuncios que inundan las azoteas y la televisión, que ignore 
las bardas de terrenos baldíos y edificios forrados con atractivos eslóganes e imágenes. Y 
aunque desde hace tiempo la publicidad (ese mecanismo dedicado a exaltar y propiciar 
deseos) se dirige tanto a hombres como a mujeres, éstas han sido (histórica y 
tradicionalmente) su producto principal. Gracias a ello, y pese al paso del tiempo, el 
desnudo femenino aún es muy clásico, es decir, proveniente de la antigua Grecia y 
reproducido a lo largo de los siglos a través del Renacimiento y el neoclasicismo. Este 
desnudo consiste en el ideal de una mujer perfecta, bella, joven, alta, limpia, depilada, 
sana, cachonda y aparentemente sin hijos, sin pareja y sin mamá. Pero, por alguna 
extraña razón, hay partes del cuerpo que generan más pudor. Es común ver en revistas la 
foto de una chica totalmente desnuda cuyos pezones permanecen cubiertos, como si el 
pezón, y no la teta, dejara al descubierto mucha más carne. 

Lo que ahora parece lejano no deja de tener vigencia en cuanto a su férreo 
conservadurismo que sigue sosteniendo como argumento la existencia de un término: 
«DESNUDO ARTÍSTICO». Y si todavía no podemos asumir con naturalidad la 
imagen de una mujer desnuda y pierniabierta, qué puede esperarse de la imagen de un 
pene erecto insertándose en un lubricado orificio vagínico. 

El lugar común de la pornografía ha sido la llamada “revista para caballeros”, cuya 
prohibición para los menores de edad ha provocado una distorsionada imagen del cuerpo 
de una mujer, pues desde niños se relacionan esas guapas muchachas sin ropa con lo 
prohibido. Así, es recurrente que los adolescentes inicien una vida sexual (al menos esto 
era antes de Internet) con una revista de ninfas desnudas y pierniabiertas bajo su 
colchón. Si este tipo de revistas estuvieran libremente colocadas en el interior de todas 
las casas, los adolescentes crecerían con una actitud mucho más sana y desprejuiciada en 
torno a esas fotos de muñecas de silicón, dieta y gimnasio. Es muy significativo que el 
gran éxito comercial de publicaciones como Playboy se haya dado en uno de los países 
más conservadores e hipócritas del mundo: Estados Unidos. 


38 


Revista Botella del Náufrago | No16 





LA FILOSOFÍA, ESA LADY GAGA DE LA EDUCACIÓN CHILENA 


Tirso Troncoso 
Comunidad Ecológica, Santiago de Chile 


“el verbo ser es un alucinación del filósofo” 
Nicanor Parra 


Recién terminan las celebraciones más importantes del bicentenario y 
no parece fácil evitar sustraerse a cierto hartazgo. Todos sabemos que no hay fiesta sin 
resaca; es el precio que hay que pagar por los excesos. No lo digo desde una posición 
culposa, ni cercano a ella. Quiero indicar, más bien, un hecho similar al vivido por 
aquellos que celebrando a Agatón en el Simposium' de Platón, deciden beber con mesura 
para atenuar los efectos de lo ingerido la noche anterior. Los elogios al amor ocuparon el 
lugar de los brebajes que los griegos llaman retsina, un mosto con un fuerte aroma a 
pino. Es decir, el cambio de una embriaguez por otra: la de la retsina por la del discurso. 
Algo similar ocurre a la filosofía en Chile. La borrachera de los hechos, de eso que 
llamamos realidad, ha trocado en discurso de la embriaguez. “Ya no es momento de 
interpretar la realidad, es la hora de su transformación”, afirmaban los enamorados de la 
acción, pero esa hora quedó atrás. Vivimos un momento de baja de la actividad 
reflexiva, pero también merma de la voluntad transformadora. La realidad terminó por 
transformarnos unidireccionalmente a nosotros. La filosofía en la hora actual se viste 
con los ropajes que la lógica del poder impone, como lobo con piel de oveja. Aparece 
disfrazada con que lo dictamina el consumo y se vende como razón instrumental, como 
saber al servicio de las lógicas de dominación. Indicativo de ello es su aparición como 
filosofía del lenguaje u “ontología del lenguaje” al servicio de la comunicación eficaz en 
el contexto de la productividad o como discurso del emocionar? y otros simulacros 
seudofilosóficos?. Es evidente entonces que con mucha dificultad el Búho de Minerva 


* Platón, El Banquete. Editorial Gredos, Madrid, 1992. 


* No nos deja de sorprender la poco feliz conceptualización con la que se intenta decir lo nuevo: 
“lenguajear”, “coordinación de coordinaciones conceptuales consensuales” y otras por el estilo, que nos 
llevan a pensar lo necesario que es volver a Platón en bien de recuperar la unidad de verdad y belleza. El 
mismo Jorge Luis Borges prefería que se equivocaran al llamarle y no escuchar la cacofonía de orge y 
orges y le llamasen José Luis Borges. La verdad no puede decirse de manera tan poco poética, me temo 
que si no hay belleza tampoco hay verdad. 

* Las obras: El Búho de Minerva, Ontología del Lenguaje, del sociólogo José Echeverría y las del biólogo 
Humberto Maturana: Sentido de lo humano, La democracias una obra de Arte, son paradigmáticas para nuestra 
mirada. No es casual que su llegada a la filosofía sea tardía o, al menos, no provienen de ella como 
formación inicial. Es sintomático que el primero de ellos trabajara para Business Design Associates, Inc. 


39 


Revista Botella del Náufrago | No16 





emprenderá vuelo, tengo la impresión que lo hemos transformado en un loro 
domesticado que le han cortado un ala para que solo se desplace en la domiciliada esfera 
de lo que Heidegger llamaba “el pensar calculador”. La filosofía se nos aparece como esa 
ave que describía Carmen Laforet en su novela Nada: “Como pájaros envejecidos y 
oscuros, con las pechugas palpitantes de haber volado mucho en un trozo de cielo muy 
pequeño”*. 

La filosofía en la escolaridad no está exenta de esta contaminación; recluida en la 
zona terminal de la malla curricular -tercero y cuarto medio- ; con una carga horaria 
mínima, se ha visto obligada a defender su lugar en el sistema del saber, pagando un 
alto precio; para tomar algunos ejemplos, el programa de tercero medio es en realidad un 
programa de orientación y con suerte un programa de psicología. Las unidades de lógica 
se desplazaron a teoría de la argumentación de la asignatura de Lenguaje y 
Comunicación. En el programa de IV Medio primó una mirada racionalista, marcada 
por la sombra de la figura de Habermas. Mucho consenso y nula divergencia. Todas 
operaciones para desmantelar las tareas que habitualmente eran ocupación de los 
profesores de filosofía. 

Preguntarnos por la filosofía en la educación media resulta entonces, interrogar 
a un espectro que deambula por la escolaridad como alma en pena. Un zombie que 
genera extrañeza y estupor. 

En ese contexto, nos parece necesario asumir una posición crítica e incluso 
extravagante si es necesario para cuestionar nuestras prácticas en pos de ejercer un rol 
más estimulante en el ámbito escolar. 

Pensar el lugar de la filosofía en la enseñanza media en bien de revertir su 
menguada presencia, nos obliga a imitar la conducta de esta extravagante estrella pop 
que, en medio del sonambulismo generado por esa musiquilla new age que adormece 
todo apetito transformador, se levanta parodiando los lenguajes icónicos del Pin up 
cincuenteros: Lady Gaga. 

Lady Gaga”, en la cultura pop encarna una posición que nos parece interesante en 
analogía con lo que esperamos de la filosofía en la escolaridad. La artista se encarama 
sobre la fama de Madonna, radicalizando esa estética paródica a lo Marilyn Monroe que 
la reina del pop explotó desmesuradamente, la nueva figura del pop desmantela esa 
fantasía del femenino tan sensible al gusto gay. Madonna es un constructo nacido en el 
imaginario erótico de ese otro prefabricado que es el macho, que también es un espectro 
que se bate en retirada. La construcción mediática de esta nueva estrella se instala en una 
zona fronteriza, su gestualidad andrógina y sus declaraciones a favor de las minorías 
sexuales conjuntamente con su puesta en escena nos hablan de una obra más agresiva y 
compleja. En su reciente aparición en MTV vestida con 18 kilos de carne fue una 


de propiedad de Fernando Flores, otro representante de esta manera tan pintoresca nefasta de 

prop , p Pp y 

instrumentalizar a la filosofía. 

* Laforet, Carmen. Nada, Ediciones Destino, Barcelona, 1945. 

* Es el nombre de Stefani Joanne Angeline Germanotta, uno de sus productores la bautizó como Lady 

Gaga, aludiendo a la canción de Queen “Radio Gaga” que en sus comienzos era “Radio Caca”, expresión 

usada por el hijo de Roger Taylor, al saber que “Caca” tenía una connotación en castellano de excremento 

fue sustituida por “Gaga”. Es necesario agregar también que nuestra artista pop tiene como uno de sus 
12 8 greg q pop 

íconos a Freddy Mercury y establece continuas intertextualidades con su producción. 


40 


Revista Botella del Náufrago | No16 





muestra más de su extravagancia. Lo que podría considerarse un mero capricho 
mediático puede ser leído como un gesto magrittiano resumido en el “ceci c'est ne pas 
une pipe”. “Yo no soy un trozo de carne” ha dicho la artista. Recordemos que Antoni 
Muntadas, el artista español, había intervenido una placa publicitaria neoyorkina con la 
frase “este (no) es un aviso publicitario”, con un no que se encendía intermitentemente. 
El gesto de la lady tiene un plus en el que bien vale la pena detenerse. Al cubrir su 
cuerpo con un vestido hecho de carne de un animal sacrificado, establece la dualidad de 
lo cubierto-descubierto, cubre y desmuda al mismo tiempo, se envuelve con la 
interioridad de otro, un vestido camino a la putrefacción. Su osadía golpea también a la 
condición de objeto que la sociedad de consumo le asigna a la corporeidad, su categórica 
afirmación: “yo no soy un trozo de carne”. Se trata de un reclamo en que se reconoce el 
empobrecimiento de la mirada del otro. Humberto Giannini, el filósofo, a mi juicio, el 
único digno de ese título en nuestro país, concordaría con ella. En sus agudas reflexiones 
sobre los pecados capitales afirma que la lujuria no consiste en la exacerbación del deseo, 
por el contrario, lujurioso es quién reduce al otro a mera carne, por tanto el 
empobrecimiento del otro y de nuestro deseo. El reclamo entonces de Lady Gaga resulta 
pertinente. Con acierto afirma la profesora Marta Marín Anglada', en referencia a la 
artista pop “Es una personalidad que reúne todos los trazos que nos definen a nosotros... 
su mundo presenta características comunes de distintos ámbitos: impureza y las 
simulaciones...se apropia de atributos abstractos y los materializa”. 

Los atuendos con que se viste la filosofía en nuestro bicentenario demandan 
un terremoto conceptual que nos permitan una nueva mirada o lanzarnos 
definitivamente como Heráclito al cerro de estiércol que hemos acumulado. 

Recuperar la filosofía para la educación nos obliga a diseñar nuevos mapas de 
navegación y al establecimiento de objetivos contrafácticos a los actuales. Hoy se 
postulan mapas de progreso para poder orientarse en la noche oscura de la educación, se 
construyen planes de desarrollo, se definen los saberes esperados, etc. pero a nadie 
interesa cuestionar los fines que esa ideología de la educación ha instalado. Debemos 
ponernos en camino de lo inesperado, de lo extraordinario, de lo original para dejar de 
ser un ladrillo más del grisáceo muro de lo actual, recordando esa vieja canción de Pink 
Floyd “Another Brick in the Wall 11”. 

Tenemos necesidad de reestablecer el diálogo multidisciplinario mostrando las 
limitaciones que los saberes particulares por su naturaleza poseen, en bien de 
reestablecer los puentes que permitan una mirada diversa pero holística de la realidad. 
La filosofía debe ser ese lugar hospitalario que invita a discutir e integrar lo que los 
saberes particulares realizan en su faena cotidiana. La demanda más importante de la 
educación es de inteligencia y a ella la filosofía puede hacer su aporte. Aspiramos que 
éste y no otro sea el momento de conquistar lo que Nietzsche llamará La Ciencia Jovial. 
La faena de todo profesor, en especial de los que tenemos la responsabilidad de ejercer el 
pensamiento crítico, no puede ser otra que aspirar a ser cuestionado radicalmente. 

Aludíamos en el comienzo al Banquete de Platón, recordemos que bien entrada 
la noche aparece en casa de Agatón el joven Alcibíades con un grupo de amigos, a 
diferencia de los comensales que han tenido el cuidado de no embriagarse, él lo hace en 





http://www.xornal.com/artigo/2010/10/02/sociedad/lady-gaga-reune-trazos-contemporaneidad/2010. 


41 


Revista Botella del Náufrago | No16 


estado de intemperancia y viene a proponer a Sócrates una transacción: su belleza a 
cambio de la sabiduría. Sócrates le pregunta si está seguro que intercambian 
equivalentes. Esa interrogante es suficiente para que el joven desista de negociar y 
quede a disposición de quién ya no tiene interés en los goces del cuerpo. ¿Podrá la 
filosofía volver a triunfar sobre la embriaguez en la hora presente? 

Nuestro intento en estas reflexiones ha sido homologar la praxis artística de 
Lady Gaga con la tarea filosófica del presente, hemos valorado su actitud contestataria y 
aspiramos para la filosofía un gesto similar. Disponernos a pensar lo próximo de 
manera lúcida nos obliga a abandonar los viejos ropajes con la que hemos envuelto la 
praxis filosófica y desde esa desnudez salir a la búsqueda de nuevas metáforas que digan 
lo nuevo. 

Zenón de Citio”, un comerciante próspero, luego de naufragar frente al Pireo 
con un cargamento de púrpura, llega a Atenas e ingresa a una librería y hojea una obra 
de Jenofonte, se entusiasma con esas vidas que el libro describe y toma una decisión 
radical. Abandonar el comercio por la filosofía. Eso explica su afirmación: “ahora que 
naufragué navego feliz”. En un Chile que experimenta con voracidad el consumo bien 
vale ponernos en camino de la reflexión y volver a navegar por mares a la búsqueda de 
nuevos puertos. 

Avizorar esos nuevos puertos nos obliga a deslastrarnos de esas viejas vestimentas 
con las que hemos vestido a la filosofía, dejando atrás al camello y al león para que, 
vueltos niños, volvamos a jugar con el mar. 





Deadmanflying, Collage Digital 
30 x 21 cms, año 2011, Felipe Rokhas. 








7 http://www.paginasobrefilosofia.com/html/teoriaseticas/eticaestoica/zenon.html 


42 


Revista Botella del Náufrago | No16 





LAS TIRANÍAS Y OTRAS YERBAS 


Mario Molina 
Santiago de Chile 


Los Golpes de Estado no siempre aseguran los intereses de los países colonialistas que 
los propician en algunos continentes. También en otras ocasiones colocan allí a los 
Dictadores que preparan y que les son necesarios para dominar a los países del Tercer 
mundo. Con mucho descaro lo hacen de tal manera como si movieran a los candidatos a 
Tiranos en un tablero de ajedrez planetario dejando en cada casilla a los mejores 
sirvientes. Pero sucede que a veces tienen que derribar a sus piezas, inicialmente 
colocadas, por rebelión de los peones. Entonces deciden enviar sus escuadrillas de 
aviones a bombardearlos, a destruirlos físicamente, como lo hacía Al Capone con los 
pandilleros rivales en la década de los años veinte, y colocar a otros autócratas que sacan 
de una aparente selección entre las marionetas más adictas a su poder. 


Los colonialistas sacan a relucir, con burla bajo sus máscaras, que desean “ayudar al 

, J > y) 
pueblo oprimido que está amenazado por un Dictador sanguinario”, que ellos mismos 
han instalado. Dicen que solo están interesados que impere la justicia, pero en realidad el 
pueblo será aplastado por la injusticia, aplicada por el Yanacon promovido después de la 
destrucción y muerte, que dejan aplicando la última generación de armas de guerra para 
y , 4 ) p 8 8 p 
asegurarse las materias estratégicas como el petróleo. 


Así se mueve este carrusel o tiovivo que se detendrá bruscamente en algún momento 
para hacer caer fuera a animales y sus jinetes lo que permitirá a los globalizadores, a los 
gobiernos imperialistas, proceder a mover en el tablero a los sirvientes que tienen 
preparados, que les servirán para abrir las válvulas del combustible que se han adueñado. 


Día a día siguen atosigando con informaciones, cacofonías, en los medios que controlan 
como: “es una intervención humanitaria que no desea ir más allá que proteger a los 
opositores” o “hay que ayudar al pueblo oprimido” o “destruiremos al tirano solamente”, 
etc. 


Arabia saudita, Yemen, Omán, Bahrein, Marruecos, Catar, Unión de Emiratos Arabes 
, y , , , > , 

Kuwait, etc, etc. están gobernados por dictadores, “todos buenos déspotas”, instalados 
, , 8 ) p ) 

por los aprovechadores colonialistas, que sí pueden perpetrar represión y muerte de 

opositores porque aquellos les protegen sus intereses. 


En el caso de Libia se publicó que el dictador Gadafi y Berlusconi se han abrazado, 
después de darse sendos besos, por las cuantiosas inversiones que el país del Magreb ha 


43 


Revista Botella del Náufrago | No16 


efectuado en Italia y por el Tratado de Amistad firmado para asegurar a la Bota el 
combustible. No obstante ahora Italia puso a disposición de la OTAN sus bases de 
aviación para la agresión del país del Mediterráneo. 


La mayoría de los aviones de guerra que posee Libia y mucho armamento fue 
proporcionado por Francia. Zarkozy ordenó el feroz bombardeo inicial. 


Dicen los atacantes: “el porvenir de los libios pertenece a los libios”. Se está viendo la 
destrucción de Libia. Gadafi es un dictador y como tal es un represor pero en este 
escenario de guerra hay un gran ingrediente de hipocresía y cinismo. 


¿Hay que tragarse toda la parafernalia impuesta sobre esta tragedia y quedarse callado y 
cerrar el hocico? 








44 


Revista Botella del Náufrago | No16